A mediados de los años veinte, conducir todavía era una pequeña aventura: sin GPS, sin dirección asistida, pero con viento en la cara y polvo en las gafas. Los primeros coches eran descapotables, y quien hoy recorre una carretera comarcal en un roadster entiende enseguida por qué los conductores de descapotable sonríen con tanta felicidad. Salvo cuando llueve, claro.
Con el coche deportivo Rapid Mouse, kit de maqueta de madera, te llevas a la mesa de trabajo justo un clásico así, a escala 1:24 y todo de madera. Las piezas las encajas tú mismo y no necesitas pegamento. Al final tendrás delante un roadster con calandra, ruedas de radios, dos asientos y volante, en el que puedes admirar una a una las lamas del capó. Para el mal tiempo tiene un techo rígido con techo solar que se abre y se cierra, las puertas se abren y, gracias a su motor de cuerda y su tracción de retroceso, hasta sale disparado por la mesa. Tras el Hot Rod, el Rapid Mouse es el segundo modelo de la serie Dual Motor de UGears, así que ya tienes la base para un pequeño garaje de coches clásicos.
Para quienes sueñan con restaurar coches antiguos, pero sin aceite bajo las uñas. Y lo mejor: el depósito siempre está lleno. ;)